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domingo, 3 de abril de 2016

¡EL PUENTE DEL CLERIGO!

En 1649, vivió el sacerdote Don Juan de Nava, quien cuidaba a su sobrina Doña Margarita Jáuregui ya en edad núbil.
Don Duarte Zarraza, caballero portugués de buena presencia, conoció a Doña Margarita en una fiesta virreinal y la cortejó hasta hacerse novios. Don Juan investigó la vida de ese caballero y descubrió que tenía una vida disipada, también deudas y se separó de dos mujeres dejando bastardos. Así que le prohibió a su sobrina seguir el noviazgo, pero hizo caso omiso para tener un romance furtivo. Al caballero portugués también le prohibió lo mismo ni acercarse a la casa ni al puente cercano.
Como el sacerdote siempre se opuso al romance, Don Duarte tuvo deseos de matarlo. Una noche Don Duarte fue a casa de su amada para convencerla de escapar a Puebla de los Ángeles donde se casarían, pero repentinamente vio a Don Juan caminando por el puente. Don Duarte, ya iracundo, llegó al puente, discutió y le clavó su puñal al sacerdote en la cabeza, aquel cayó muerto y lo tiró al agua. Don Duarte se ocultó, porque muchos sabían de la oposición del sacerdote, y después se refugió en Veracruz por casi un año.
Pasado ese tiempo, regresó por Doña Margarita y una noche caminó por aquel puente hacia su casa... no se sabe que le sucedió, pero a la mañana siguiente amaneció muerto con mueca de terror y estrangulado por un esqueleto sucio vestido con sotana hecha jirones que tenía clavado en el cráneo el mismo que el le habia clavado al opositor de su amor. Tiempo después debido a esa leyenda, al puente y a la calle que después se formó se le llamó La Calle del Puente del Clérigo, y después se renombró a 7a. y 8a. de Allende.

¡LA HACIENDA MALDITA DE MÉXICO!


La hacienda maldita se ubica en el interior de México donde la leyenda afirma que se halla la entrada al infierno y que el mismo Satanás suele visitarla cada cierto tiempo. Existen dos versiones sobre el tema: una de ellas afirma que se trata de la maldición de una pareja de brujos cuya hija fue ultrajada por el dueño de la hacienda en tanto que la otra es más increíble.
El dueño de la finca trataba muy mal a sus empleados y ni siquiera les pagaba el sueldo por lo que se produjo una revuelta que terminó cuando los trabajadores lincharon al propietario hasta causarle la muerte. Eso creyeron todos hasta que observaron con sorpresa que entre sus pantalones salía una cola gruesa como la del mismo diablo….
Sea cual sea la historia, quien ingresa allí oye ruidos y murmullos infernales así como la tremenda sensación de ser observado y perseguido. En ese sitio también se realizaron rituales satánicos por lo que los vecinos del sector debían custodiar la entrada al cementerio para evitar el robo de cadáveres para la realización de tan macabros ritos.
En la hacienda hay una leyenda en ingles que le da la bienvenida a Lucifer y una estrella de 5 picos, síntoma inequívoco del satanismo realizado en ese sitio.

domingo, 13 de marzo de 2016

¡LAS MONEDAS DE ORO!

Esta es una leyenda típica de Córdoba que se escucha en todas las zonas de la ciudad. Se cuenta sobre una antigua casa del centro de la ciudad que se dice está encantada y que en ella hace mucho tiempo vivía una familia acomodada que tenía una hija pequeña y varias criadas a su servicio. Una noche mientras la niña dormía escuchó unos ruidos en el pasillo, abrió lentamente la puerta de su cuarto para mirar el pasillo que comunicaba los cuartos, era un corredor largo y oscuro, lleno de cuadros y enlosado. Al final del pasillo podía verse a un pequeño niño levantando una de las losetas y metiendo algo dentro de un hueco en el suelo.
La niña no podía creerlo, lo que vio relucir en la mano del muchacho al pasar por la tenue luz que entraba por la ventana eran monedas de oro. Cuando el niño se fue salió y se dirigió hacia allí; entonces apareció una de las criadas con una vela enorme que también había visto lo que había pasado y quería sacar partido. Decidieron que no dirían nada a nadie. Después de aquel hecho, todas las noches la niña, que por su tamaño cabía dentro, se metía en el hueco bajo la loseta e iba dando monedas a la criada, quien las guardaba en un enorme saco. Las noches pasaban y aquel tesoro parecía no acabarse nunca. Cada noche que pasaba la vela iba consumiéndose más y más, pero las monedas seguían saliendo a pares y no querían dejar ninguna.
Una noche en medio de su labor la vela comenzó a parpadear estaba a punto apagarse, así que la criada le dijo a la niña que saliera del hueco. La niña le hizo caso y abandonó el escondrijo, pero en el último momento una moneda cayó del saco al hueco y, en un acto de avaricia, la muchacha se metió de nuevo en el hueco. La criada quiso sujetarla, pero no le fue posible, con desesperación le insistía que saliera ahí, que dejara la moneda atrás, pues ya tenían suficientes, pero la niña no atendió y la vela dejo de iluminar. En el momento justo en que el último rayo de luz salió de la vela la loseta se cerró ante los ojos de la criada dejando a la niña dentro. La criada decidió no decir nada a nadie, los padres dieron a la niña por desaparecida y el tema se fue olvidando con el tiempo.
Pero aún en la actualidad dentro de esa casa se siguen oyendo por las noches los gritos de auxilio de la niña que repiten noche tras noche en el pasillo – Por favor… socorro… sáquenme de aquí -. 
Incluso la policía ha acudido multitud de veces ante la llamada de los vecinos que oían voces pidiendo ayuda, pero al llegar al viejo caserón lo único que siempre han encontrado es una vela vieja y consumida puesta justo en el centro de una loseta…

¡LA CABAÑA!

En una cabaña en las afueras de la ciudad de México, un grupo de jóvenes se fueron a celebrar con tragos,algo de comida su graduación.
Este lugar solo contaba con dos divisiones, en uno de los espacios era el gran salón, donde se llevaría a cabo la fiesta y el otro cuarto de la cabaña, era una habitación llena de literas para poder dormir luego del reventón.
Sin embargo nadie pensó que aquella noche, ese lugar fuese el elegido para que se lleve a cabo una de las peores historias de terror que un grupo de jóvenes tendrían que contar unos días después.
Sucede que una pareja de novios fue a dormir a una de las literas y una joven llamada “Lorena” se fue a dormir también pues no tenía ganas de divertirse, cuando de pronto la muchacha empezó a ser jaloneada, la pareja no se daba cuenta de lo que sucedía al otro lado del cuarto.
Hasta que Lorena empezó a ser alzada por una fuerza invisible, la cual la jaló por el cuarto, la pareja salió gritando y corriendo, todos salieron de la casa, pero al percatarse que su amiga no estaba entraron a la cabaña y la hallaron sin pulso.

domingo, 14 de febrero de 2016

¡NO TODAS LAS HISTORIAS TERMINAR IGUAL!

Alguien me persigue, puedo sentir su aliento mordiendo mi cuello, puedo ver cómo sus ojos  se clavan en mi espalda y la hieren, está cerca.
Trato de caminar lo más rápido posible, aun cuando mi vida está en riesgo, me apena que la gente me vea corriendo como una lunática, porque nadie va tras de mí, o eso es lo que dicen, yo sé que me persiguen, todo empezó hace unas semanas.
Iba cruzando la calle para llegar a mi trabajo cuando lo vi, ese hombre grotesco estaba parado en la acera mirándome fijamente, me miraba a mí, estaba tan desconcertada que no escuché el ruido de la moto acercándose que casi me atropella, le eché la culpa a ese hombre aunque me había dado cuenta que sólo a mí se me ocurre detenerme a mitad de la calle, entré a mi oficina y me senté, pero no dejaba de pensar en ese hombre y en cómo me miraba, de repente sentí que alguien presionaba mi espalda, un escalofrío recorrió mi cuerpo y empecé a temblar: era mi jefe. 
No es precisamente el hombre más aterrador del mundo, aun siendo mi jefe, pero juro que me dio el susto más grande de mi vida. Empezó a hablarme de unos proyectos y de otras cosas que no quise escuchar, solo asentía levemente para que pensara que le estaba prestando atención, recuerdo que en un punto de la conversación el me pidió que fuera a mi casa, supongo que debí parecerle enferma o algo parecido. Cuando llegué a mi casa supe de lo que hablaba me miré en el espejo y estaba pálida, tenía los ojos rojos y cansados, mi cabello al igual que todo lo que soy ahora había perdido el brillo y estaba reseco, sin pensarlo dos veces me tiré a la cama y cerré los ojos. Esa noche ni mis sueños fueron dulces conmigo, volví a soñar con ese hombre, sentí sus manos cubriendo mi boca, abrí los ojos y sus manos seguían allí, eso es todo lo que recuerdo antes de quedar inconsciente.
Cuando desperté estaba justo donde había presentido: el típico sótano nauseabundo de las películas de horror, y yo con las manos y los pies atados sin poder defenderme, por alguna razón el hecho de que fuera tan predecible me dio un poco de risa, a mi agresor no le pareció importarle y comenzó a golpearme y yo me reí más fuerte porque sabía que me iba a torturar, eso lo enojó y me siguió pegando y yo seguí riendo aunque sentía un dolor horrendo no podía parar de reír, él se dio por vencido y subió al piso de arriba a descansar para venir a torturarme mañana. Típico.
(Esa mujer es extraña, se la ha pasado riendo toda la noche aunque sabe que la voy a matar, debe tener alguna enfermedad mental o algo así, qué importa, hoy yo le corto la boca para ver si se sigue riendo) Me dispuse a levantarme para continuar torturando a esa perra, hace mucho que no dedicaba tiempo a mi verdadera afición: Homicidios, pero antes de que pudiera moverme sentí cómo unas manos de mujer rodeaban mi cuello y empezaban a presionarlo, muchos pensamientos pasaron por mi mente en un solo instante, entre ellos que no era posible que esa perra  se hubiese escapado, pero me reconforté pensando: no podrá, es demasiado débil, pero pensé eso antes de sentir el frío y afilado cuchillo atravesando mi tráquea, inmediatamente me empezó a faltar la respiración y quedé inmóvil, lo último que escuché fue la voz de la mujer diciendo: “parece que eso no te lo esperabas”, quedé sorprendido, esa mujer había leído todo de antemano, borró el final y lo reescribió...

viernes, 12 de febrero de 2016

¡UNO - DOS - TRES!

El pequeño Tomas, odiaba que lo dejaran al cuidado de la vecina, una viejecilla de extrañas manías, muchas de las cuales la gente relacionaba con brujería, aun así, los padres del niño no se dejaban llevar por tonterías y confiaban mucho en ella, tanto como para encomendarle su pequeño hijo.
Para él, era la más horrible de las pesadillas, no podía pegar un ojo debido a la serie de inexplicables ruidos que siempre se escuchaban en su pequeño departamento, y sobre todo por una terrible canción que ella repetía una y otra vez para acompañar sus pasos.
—Un, dos, tres; me oyes pero no me ves…
—Cuatro, cinco, seis; no me encontrareis…
—Siete, ocho, nueve; estoy más cerca de lo que crees…
El niño entonces se sentía acechado, buscaba alrededor, vigilaba cada rincón, quería esconderse, pero le era prácticamente imposible, pues es bien sabido por todos, que debajo de la cama o el armario están los monstruos y esos eran los mejores escondites. Ni en su casa se sentía seguro, pues la anciana tarareaba todo el día la misma tonada, y Tomas los escuchaba porque ambas casas tenían una pared en común.
Con el paso del tiempo, el chico fue creciendo, y el miedo se hizo menos, hasta que una noche, mientras caminaba del trabajo a la casa, un chiflido se hizo eco en la oscura calle que transitaba… la tonada le parecía familiar, pero no podía recordar con exactitud. Hasta que los chiflidos se volvieron palabras:
—Un, dos, tres; me oyes pero no me ves…
La sangre del cuerpo del joven, bajó del golpe hasta sus pies, causando tal pesadez que le era imposible moverlos, estaba clavado en el piso, escuchando como un par de pasos se acercaban a su espalda.
—Cuatro, cinco, seis; no me encontrareis…
El mismo terror que lo paralizaba, le dio entonces impulso para salir corriendo, casi volando, hasta llegar a su casa. Ahí, un ataque de risa le invadió, se sentía un poco tonto al huir de los recuerdos de su niñez. Así que, después de tomar aire, siguió con su rutina, escuchando primero los mensajes de su contestadora.
El único era de parte de su madre, pidiendo que asistiera al funeral de la viejecilla. En ese momento, no pudo detener los escalofríos que subían electrizando a la vez todo su cuerpo, y erizándole los pelos al escuchar nuevamente:

miércoles, 3 de febrero de 2016

¡AMIGAS POR SIEMPRE!

Año 1982. Alicia y Sara eran dos chicas, ambas de 15 años, e íntimas amigas desde la más tierna infancia. Vivían en el mismo barrio, estudiaban en el mismo instituto, iban a la misma clase... en fin, eran inseparables. Sin embargo, tenían caracteres muy diferentes. Alicia era alegre y extrovertida, mientras que Sara era muy tímida y callada.
Cierto día, Sara le propuso a Alicia:

- ¿Por qué no hacemos un juramento de sangre?

- ¿Qué?

- Mira, por si algún día perdemos el contacto, juramos que la que muera antes de nosotras dos, irá a avisar a la otra.

- Qué tontería, Sara, nosotras siempre estaremos juntas.

Ante la insistencia de Sara, y entre asombrada y divertida, Alicia al final aceptó la propuesta. Ambas se practicaron un corte con una navaja en el dedo índice de la mano derecha, y sellaron el pacto a la luz de unas velas. Pasaron los años. Alicia había terminado sus estudios de derecho, tenía un buen trabajo, una casa preciosa, un marido maravilloso y un hijo igual de angelical. Hacía mucho que no veía a Sara, la amiga de su juventud, aunque a veces se acordaba de ella cuando se veía la cicatriz de su dedo índice. Al final, la vida les había llevado por caminos distintos y no habían vuelto a verse desde que acabaron el instituto. Una noche, Alicia tuvo una horrible pesadilla: iba conduciendo, cuando de repente un camión invadía su carril e impactaba con su coche.

Se despertó empapada en sudor, y justo en ese momento, oyó el timbre de la casa. Eran las 3 de la madrugada. Miró a su marido, que dormía profundamente a su lado, en ese momento, el timbre volvió a sonar con insistencia. Maldiciendo por lo bajo y preguntándose quién podría ser a esas horas, Alicia se levantó y fue a abrir la puerta.

Al asomarse y ver aquella mujer que estaba en el porche, abrió la boca, totalmente anonadada. Aunque había cambiado bastante, la reconoció enseguida. Allí, terriblemente pálida, ojerosa y con una enorme herida sangrante en la cabeza, estaba su antigua amiga Sara.

- ¡Por Dios, Sara! ¿Qué ta ha ocurrido? Entra, te curaré esa herida.

- ¡Cuánto tiempo sin vernos!

Sara no se movió de donde estaba.

- He venido a cumplir mi promesa, Alicia. He muerto y vengo a decírtelo.

Alicia se quedó sin habla. - Ya que la vida nos ha separado, estaremos juntas en la muerte. Te estaré esperando...- dijo Sara levantando el dedo índice. 

Acto seguido, desapareció.
Alicia empezó a notar un dolor persistente en su propio dedo índice, al mirárselo descubrió que lo tenía empapado en sangre, como si se le hubiera vuelto a abrir el corte que se hizo años atrás... Lanzó un alarido estremecedor y cayó desvanecida al suelo. Al día siguiente, despertó en su cama y pensó que todo había sido un mal sueño. Encendió el televisor para desayunar, lo que vio la dejó helada: la noche anterior, a las 3 de la madrugada, había ocurrido un accidente de tráfico: un camión había chocado contra un auto, y la conductora  había fallecido en el acto. A partir de aquél día, su vida se convirtió en un auténtico infierno. No comía, se olvidaba de recoger a su hijo en el colegio, no rendía en el trabajo... Y todas las noches tenía el mismo sueño, en el cual oía llamar a la puerta, y al abrir veía a Sara levantando el dedo índice y diciendo "te estaré esperando", tras lo cual siempre se despertaba con un dolor insoportable en su dedo lleno de sangre.

Su marido no entendía lo que le estaba pasando, los médicos no encontraban ninguna explicación, y finalmente internaron a Alicia en un psiquiátrico. Allí no hizo más que empeorar, ahora en sus pesadillas veía a Sara junto a su cama. Una noche, un celador del psiquiátrico oyó un espantoso ruido de cristales rotos que provenía de la habitación de Alicia.

Al entrar en el cuarto vio que la ventana estaba rota, se asomó y vio a Alicia tirada sobre la acera en medio de un charco de sangre. Tenía una gran herida en la cabeza y a su lado, en el pavimento, alguien había escrito con sangre: "AMIGAS POR SIEMPRE".


domingo, 31 de enero de 2016

¡EL LLANTO DEL NO NACIDO!

Existe una leyenda de puebla sobre un suceso paranormal ocurrido  en la calle 11 Norte-Sur y la calle 10 poniente a eso de las 2 de la mañana había una joven de unos 25 años, rubia y muy bella, esta muchacha caminaba por la calle llorando mientras se disponía a parar un taxi, paró a uno que venía a poca velocidad, se subió en el asiento delantero y comenzó a llorar sin indicarle al conductor hacia donde quería ir. Por su parte el chofer arrancó y siguió derecho un tramo mientras le preguntaba a la chica hacia donde iba o si podía ayudarla en algo, la muchacha solo respondió que siga derecho, que ella pagaba y que no se preocupe. Esta situación continuó, el hombre siguió insistiendo hasta que la chica le dijo que si quería saber que le pasaba que detenga el auto.

 El chofer apagó el motor para escuchar a la joven que le contó que había perdido su embarazo hacia muy poco, que luego de hacerlo el padre del bebe que se había marchado decidió volver para hacerse cargo, al conocer lo de la operación se volvió a marchar esta vez para siempre. Luego le dijo que lo peor era que desde ese día podía oír el llanto del no nacido, atormentándola a donde fuera, en ese momento se escuchó en el asiento de atrás un llanto de bebe muy fuerte, luego se escuchó en la parte de adelante cerca de la caja de cambios, la mujer comenzó a gritar tapándose los oídos, salió corriendo del auto y detrás de ella se escuchaba el llanto del bebé persiguiéndola....

viernes, 29 de enero de 2016

¡EL MENDIGO DEL TUNEL!

El túnel que une la calle 8 de octubre con 18 de julio, aquí en Montevideo, es protagonista de una narración urbana que circuló oralmente durante un extenso período de años. Cuentan que poco después que dicho túnel fuera estrenado, un mendigo en estado de ebriedad -que daba un vistazo a la nueva obra desde arriba- cayó al suelo tras perder el equilibrio. Desorientado, el hombre decidió introducirse en la boca de la novísima construcción. Lo hizo con tanta mala suerte que tomó la senda contraria, siendo atropellado por un trolebus y perdiendo la vida inmediatamente...}

Desde entonces, cuentan que la silueta del mendigo puede entreverse en ocasiones en medio del pasaje, cuando los buses transitan a gran velocidad. La figura desaparece momentos antes de repetir el impacto que sufriera en vida, como si intentara una y otra vez salir del túnel que lo llevó a la muerte. El relato tenía un agregado que no era menor, y que era repetido con frecuencia por madres crédulas y preocupadas: nadie que osara aventurarse a pie por un extremo del túnel lograba encontrar la vía de salida, ya que el mendigo atraía inevitablemente a los caminantes a su mismo destino fatal....

jueves, 21 de enero de 2016

¡LAS MARIONETAS MACABRAS!

Hace algunas décadas, en la ciudad mexicana de Celaya en Guanajuato se gestó una leyenda que dejó una huella imborrable en la memoria colectiva de los habitantes de la ciudad.


Se trata de un caso que involucra a un titiritero y a sus marionetas macabras.
Él se encontraba manipulando un títere que hacía el papel del juez en esta representación, él relata que sintió cómo una extraña energía parecía venir de aquel muñeco. Se comenzó a fijar un poco más en el detalle de aquel muñeco y en ese momento, este títere comenzó a girar su cabeza. Nadie lo notó más que él. Al momento que los ojos del títere se clavaron en los suyos, se quedó quieto, congelado, la gente no entendía qué pasaba. Se suspendió la escena y esa fue la última función que dio.
Él sabía que había algo realmente maligno sobre aquellos muñecos y por eso no volvió a dar funciones. La gente nunca más lo volvió a ver, el espectáculo se cerró para siempre. Nunca quiso dar detalles, pero poco a poco sintió la confianza de ir contando lo sucedido. Luego el titiritero enterró las marionetas que fueron descubiertas. Poco tiempo antes de su muerte, el hombre le contó a una amiga suya dónde había enterrado sus títeres.
En 1992 apareció la caja con 30 muñecos que fueron acondicionados y llevados a la casa de Antonio.
Esa noche, me acuerdo que era un fin de semana, mi madre me dijo: tus amigos hicieron mucho ruido ayer por la noche. Y yo le dije: ayer no vino nadie, yo me dormí muy temprano. Ella insistió: pero yo escuché los ruidos. Y yo le aseguré: ahí no hay nada más que la caja con los títeres. De inmediato mi madre me dijo que los sacara, que ella no los quería en la casa.
Sin embargo, Antonio no hizo caso....
Entonces le pedí a mi abuela para dejar los títeres en su biblioteca bajo llave. Me acuerdo muy bien que los dejé en un librero alto, nadie más tenía la llave, solo yo. Al día siguiente me di cuenta que alguien había volteado el librero, todos los libros estaban tirados, pero las cajas de los títeres estaban perfectamente paradas.
Cuando un titiritero pasa tanto tiempo con sus muñecos les transmite energía y vida. Es muy probable que por eso tuvieran una carga energética que los hacía moverse...

miércoles, 20 de enero de 2016

¡EL CALLEJON DEL BESO!

Se cuenta que Doña Carmen era hija única de su padre intransigente y violento, pero como suele suceder, siempre triunfa el amor por infortunado que este sea. Doña Carmen era acortejada por su galán Don Luis, en un templo cercano al hogar de la doncella, primero ofreciendo de su mano a la de ella el agua bendita. Al ser descubierta sobrevivieron al encierro, la amenaza de enviarla a un convento, y lo peor de todo, casarla en España con un viejo y rico noble, con el que, además, acrecentaría el padre su mermada hacienda
La bella y sumisa criatura y su dama de compañía, Doña Brígida lloraron e imploraron juntas. Así, antes de someterse al sacrificio, resolvieron que Doña Brígida llevaría una carta a Don Luis con la nefasta nueva.
Mil conjeturas se hizo el joven enamorado, pero de ellas hubo una que le pareció la más acertada. Una ventana de la casa de Doña Carmen daba hacia un angosto callejón, tan estrecho, que era posible, asomado a la ventana, tocar con la mano la pared de enfrente.
Si lograra entrar a la casa frontera podría hablar con su amada, y entre los dos, encontrar una solución a su problema. Preguntó quién era el dueño de aquella casa y la adquirió a precio de oro.
Hay que imaginar cuál fue la sorpresa de Doña Carmen, cuando, asomada a su balcón, se encontró a tan corta distancia con el hombre de sus sueños. Unos cuantos instantes habían transcurrido de aquel inenarrable coloquio amoroso, y cuando más abstraídos se encontraban los amantes, del fondo de la pieza se escucharon frases violentas. Era el padre de Doña Carmen increpando a Brígida, quien se jugaba la misma vida por impedir que su amo entrara a la alcoba de su señora.
El padre arrojó a la protectora de Doña Carmen, como era natural, y con una daga en la mano, de un solo golpe la clavó en el pecho de su hija. Don Luis enmudeció de espanto…la mano de Doña Carmen seguía entre las suyas, pero cada vez más fría. Ante lo inevitable, Don Luis dejó un tierno beso sobre aquella mano tersa y pálida, ya sin vida.
El lugar existe y es sin duda uno de los más típicos de la ciudad de Guanajuato, y precisamente se le llama El Callejón del Beso...

¡LAS GEMELAS! (LEYENDA)

Una feliz familia vivía en un rumbo muy cercano a una transitada carretera, debido a esto la joven madre las acompañaba diariamente al colegio y caminaban las tres tomadas de la mano, teniendo especial cuidado al toparse con la mencionada carretera, las pequeñas hasta el momento no tenían permiso de cruzar solas.
Uno de tantos días la madre recibió en su celular una llamada urgente del trabajo la cual tuvo que atender, le exigían su presencia de inmediato, por lo cual se vio en la necesidad de dejar que las gemelas continuaran el camino solas.
Con mucho pesar despidió a las niñas, dando indicaciones para no se soltarse de la mano y tener mucho cuidado al cruzar. Las dos pequeñas siguieron las instrucciones de su madre, miraron a ambos lados de la carretera, y al ver que estaba libre cruzaron.
Apenas se giraba la madre para cambiar de rumbo, cuando se escuchó un golpe muy fuerte a sus espaldas, volteó de inmediato para ver con terror que sus hijas estaban debajo de un camión, fueron atropelladas perdiendo la vida en al instante.
El pesar duró mucho tiempo, pero transcurridos cuatros años, la madre dio a luz de nuevo gemelas, estas era muy parecidas a sus fallecidas hermanas, lo cual le hacía tener presente aquel fatal accidente. Esta vez tenía una terrible obsesión por su cuidado y no les permitía estar cerca de ningún peligro, en especial aquella temida carretera.
Pero no podía estar detrás de ellas las 24 horas, y un día, se vieron muy cercanas al peligroso lugar, decididas a cruzar vieron hacia los dos lados, no había ningún auto, con un paso en el asfalto, fueron tomadas del hombro bruscamente por su madre, quien lloraba desconsoladamente, diciendo No crucen- a lo cual recibió una respuesta inesperada de las dos pequeñas: 
No pensábamos cruzar, ya nos atropellaron una vez, no volverá a suceder…

martes, 19 de enero de 2016

¡LA MACABRA DECORACION DE HALLOWEN!

La leyenda cuenta que los vecinos se percataron de un cuerpo colgado en un árbol, pensando que se trataba de una broma decidieron no hacerle caso. Al día siguiente, todos se enteraron de que una mujer se había suicidado, escogiendo ese lugar para dar fin a su vida. Esta historia sucedió en Federica, Delaware el 26 de octubre de 2005. El cuerpo de una mujer se dejó suspendido de un árbol por varias horas sin que nadie sospechara nada en una avenida con tránsito frecuente. El vocero de la policía, Jeff Oldham, y los vecinos, notaron el cuerpo desde las 7:30 de la mañana pensando que era una broma. Las autoridades llegaron a las 11:00 para examinar el cuerpo dándose cuenta de que se trataba de uno real, la mujer vivía a un cuarto de milla del lugar.

Otro caso se dio a mediados de octubre del 2009, donde el cadáver de Mostafa Mahmoud Zayed se encontraba en el balcón con un disparo en el ojo. Los vecinos otra vez pensaron que era un muñeco de Halloween, el cuerpo estuvo tres días ahí expuesto...

¡LA MUJER TOXICA!

Cuenta la leyenda que una mujer fue llevada de emergencia al hospital, ella sufría cáncer y se estaba muriendo. Las enfermeras trataron de sacarle una prueba sanguínea cuando gases tóxicos emanaron de la sangre de la mujer. A los pocos minutos, las enfermeras que trataban de buscar el por qué de esto se empezaron a quejar de dolores de cabeza, algunas perdieron la conciencia. Unas de ellas al despertar se dieron cuenta de que no tenían control sobre el movimiento de sus miembros. Por lo menos, 23 personas del equipo de emergencias sufrió algún síntoma al estar en contacto con la mujer. Los investigadores han tratado de encontrarle a esto una explicación. Se dice que una mala combinación de químicos se creó por accidente a causa de medicinas y medicamentos tópicos que eran usados para calmar las molestias de la paciente enferma.

Esta leyenda fue real ocurriendo el 19 de febrero de 1994 en el Hospital General del sur de California, en Riverside. La paciente era Gloria Ramírez, quien falleció a los 31 años de edad...