sábado, 30 de abril de 2016

¡EL JUEGO DE LA BAÑERA!

ADVERTENCIA: ES RESPONSABILIDAD DE QUIEN LO HACE.

El juego es real explicare quien es daruma era una joven japonesa que al ir a ducharse tropezó y su cabeza dio justo en el grifo al quedar inconciente con la tina llena y sin poder respirar ni pensar ni moverse por aquel estado se ahogo y se lleno de sangre la tina.

Reglas: 

1. Estar solo o sola en tu casa
2. Tener una tina o ducha donde tu puedas estar a cuerpo completo.
3. El baño debe tener un espejo si es grande es mejor.
4. Tener agua caliente
5. un reloj, debes tener un cronometro desde que comienza el juego.

Para comenzar debes quitarte la ropa y sumergirte en la bañera ya debe estar con vapor el baño lo sbaras cuando el espejo tenga vapor.

lo primordial de todo esto es que debes ver el espejo empapado con vapor.

haz lo normal ponte jabon shampoo etcc.. cuando lo hagas debes repetir Daruma ven, daruma ven repetidas veces luego intercambia la frase Daruma San tropezó , daruma san tropezo etcc...

El momento que comienza el juego orias en la puerta golpes, habra comenzado el juego.

debes secarte dentro de la tina cuando salgas de la tina habra comenzado tu tormento vistete lo mas rapido posible con vao del espejo se formaran frases, estas frases son distintas dependiendo de tu persona.

Sal del baño sentiras que esta cerca atras tuyo, aunque no quieras mirar hacia atras lo haras ya que tu intelecto quiere saber que hay detras tuyo, sentiras la precencia que se te acerca da vuelta si la sientes cerca grita tomare, en japones significa detente ella se detendra por un lapso de tiempo, corre, te sugiero que salgas de la casa ya que hay mas espacio de correr, esta figura te seguira por 24 horas, solo debes tener las precauciones ya dichas, y repetir la frase tomare si la sientes cerca y arrancar.

Pasado las 24 horas si estas vivo o viva , el espectro lo veras en frente tuyo ya lejos pero acercandose lentamente hacia a ti debes apartarte mirandola en todo momento como caminando hacia atras tu reloj cronometrado debe sonar si no ha sonado sigue hacia atras y hacia atras cuando suene, acercate unos pasos hacia el espectro y di la frase Kita bien fuerte con todo tu pulmon seguido de un golpe a lo bruce lee puede ser una patada o un puñetaso pero debes colocarte como una pose karateka.

El lazo se ha roto el espectro no te perseguira mas...

¡RITUAL EL DIABLO EN EL ESPEJO!

ADVERTENCIA: ES RESPONSABILIDAD DE QUIEN LO HACE.

Algunas de las leyendas urbanas más comunes tienen en común el factor de un grupo de jóvenes que retan a alguno de sus miembros a realizar una invocación. Siempre aparece algún “valiente” para demostrar que no tiene miedo y se ofrece a desmentir la leyenda. El resultado suele ser fatal.
Unos amigos se reunieron aprovechando las fiestas navideñas para compartir una noche de alcohol y risas en mitad de un descampado. Como es habitual en este tipo de reuniones sin saber como empezaron a contar historias de terror y leyendas que conocían. Un par de ellos escuchaban asustados las escalofriantes historias que se contaban, pero la mayoría que ya llevaba un par de copas de mas, aprovechaban para bromear y tratar de asustar con un grito o saltando sobre los amigos cada vez que la narración hacía un silencio.
Sin embargo cuando Alberto comenzó a contar su leyenda todos se quedaron como petrificados...
“En Nochebuena, justamente a las 12 de la noche, el Diablo hace la inspección en la Tierra, la única en el año, así que si queremos verle tiene que ser ese mismo día a esa misma hora. Vete al baño, puesto que es el lugar más propicio para realizar el evento, y cierra la puerta. Enciende 12 velas, a poder ser negras, apaga la luz y sitúate enfrente del espejo. Cuando quede poco para que sean las 12, cierra los ojos y mantenlos cerrados hasta que quede sólo una campanada de las doce que deben sonar. En ese momento el Diablo se aparecerá en el espejo sólo durante un segundo”

Tras terminar su historia nadie sabía que decir, los envalentonados muchachos estaban realmente asustados porque sabían que con las fuerzas del más allá no se debe bromear y la figura del Diablo siempre ha sido una de las más temidas desde el comienzo de la humanidad.
Pero para Pablo era el momento perfecto para hacerse el machito, siempre había sido un segundón en el grupo y nadie le tomaba en cuenta por lo que era el momento perfecto para hacerse el valiente:
“¡Eso es mentira y yo lo puedo demostrar cuando quieras!”
Todos se giraron a mirarle y rápidamente Alberto contestó:
– ¿Si tan valiente eres por qué no lo probamos? Dentro de un par de días será Nochebuena, yo mismo pongo las velas. Pero si te echas atrás te tendrás que comer las doce velitas delante de todo el grupo en año nuevo.
-Ok, pero si lo hago y te demuestro lo contrario ¡Quien se comerá las velas serás tú por bocazas!
El grupo se rió y pasados unos minutos todo parecía haber quedado olvidado, pero para Alberto eso había sido un desafío a su autoridad como el líder del grupo y no iba a quedar así. Por lo que un par de días después se presentó en la casa de Pablo con una bolsa que contenía doce velas negras, una biblia satánica que le había prestado un amigo gótico de su hermana, un pentagrama con la cabeza de un carnero y una cámara capaz de grabar en la oscuridad que su padre guardaba en uno de los armarios como si fuera de oro.
Su intención era que cuando Pablo viera lo “completo” de su ritual de invocación se echara atrás y le pidiera disculpas pero lo que no se podía esperar es que el chico reafirmado en su intención de hacerle comerse las velas frente a todos en la fiesta de Año Nuevo bromeara sobre el tamaño de estas:
– ¿Qué pasa Alberto que no las había más grandes? ¿Tanto miedo te da tragártelas delante del grupo que has ido a comprar velas de cumpleaños?
– Tú tranquilo Pablito que cuando te cagues del susto al menos las llamas de las velas ocultarán el olor.
Alberto entró en la casa de Pablo y sin dirigirle ni una mirada mas pasó al baño de su habitación.
Tal y como había visto en varias páginas de invocaciones que había encontrado en Internet colocó cinco de las velas en cada una de las puntas del pentagrama, cuatro de ellas a los lados del espejo y las tres restantes junto a la biblia satánica que intencionadamente dejó abierta por una página en la que había una especie de invocación  o ritual. La escena del cuarto de baño con el pentagrama iluminado únicamente por la luz de las velas era digno de una película de terror y Pablo a pesar de tener que hacerse el valiente sintió como se le encogía el estómago al pensar que tenía que entrar solo para realizar la invocación.
– Bueno chaval hasta aquí puedo estar yo en el baño- dijo Alberto con voz socarrona – por si te echas atrás en el último momento y abres los ojos antes de tiempo te he colocado una cámara de vídeo ¡Mucha suerte, espero que la leyenda no sea cierta porque de lo contrario no creo que lo cuentes! – dijo intentando darle aún más miedo – Yo te espero aquí fuera para que no te de por salir corriendo.
Pablo se encontraba dentro del baño con la luz apagada, faltaba menos de un minuto y ya sentía como las gotas de sudor le caían por la frente. Una cosa es hacerse el chulito delante de todo el mundo pero otra era encontrarse con ese escenario aterrador y disponerse a invocar al mismo Diablo por una apuesta. Sin embargo reunió todas sus fuerzas para no salir corriendo y cuando Alberto le avisó cerró los ojos.
Pocos segundos después escuchó la primera campanada del reloj que tenían sus padres en el salón, el miedo que tenía y el silencio era tal que cada una de ellas parecían sonar cada vez más lentas. Al tener los ojos cerrados no percibió que con cada campanada se apagaba una vela, como si el mismo Diablo estuviera consumiendo cada una de ellas al ritmo necesario para que se apagaran simultáneamente a cada uno de los “clang” del reloj. Al sonar la campanada número once, tal y como le había indicado Alberto, Pablo abrió los ojos…
Alberto al otro lado de la puerta del baño esperaba que Pablo se echara atrás y saliera en cualquier momento, pero tras sonar la última campanada todo quedó en silencio. Llamó a su “amigo” pero no obtenía respuesta, ya había transcurrido más de un minuto y Pablo no salía así que decidió abrir la puerta. Al abrirla todo estaba a oscuras y sólo se escuchaba una respiración ahogada en el suelo, un fuerte olor a azufre inundaba el lugar y Alberto sintió que algo iba mal. Encendió la luz del baño y se encontró al otro chico con la cara desencajada del miedo mientras se llevaba fuertemente la mano al pecho.
De puro terror había sufrido un ataque al corazón y lo único que alcazaba a decir era:
“Lo he visto, lo he visto”
Al llegar al hospital los médicos no salían de su asombro, el corazón parecía estar bien y perfectamente recuperado, no obstante el chico se encontraba en una especie de shock y no hablaba con nadie, salvo para repetir una y otra vez que “lo había visto”.
Días después salió del hospital perfectamente recuperado, al menos físicamente ya que nunca volvió a ser el mismo, se convirtió en una persona asustadiza y retraída que frecuentemente se quedaba pensativo y en silencio a mitad de una conversación.
Alberto por su parte nunca se atrevió a ver lo que contenía la cinta y decidió tirarla a la basura junto a los objetos que se habían usado en la invocación. Quien sabe si algún día alguien la encontrará y podrá presenciar que fue lo que vio Pablo antes de que se apagara la última vela. Por su parte Pablo sabe que volverá a ver al Diablo el día que muera, ya que éste vendrá a reclamar su alma en persona...

¡EL JUEGO DE LAS CIEN VELAS!

ADVERTENCIA: ES RESPONSABILIDAD DE QUIEN LO HACE.

Es un antiguo juego japones, se dice que los samurais lo jugaban entre ellos como prueba de valor. Consiste en que cien personas se reunen en la noche, cada una tiene su vela. Se sientan en circulo con las velas prendidas y comienzan a contar historias de terror. 

Se deben colocar 100 velas en un circulo en la oscuridad, los participantes deben sentarse junto a las velas y cada uno cuenta una historia de fantasmas. Por cada historia que cuenten, se va apagando una vela.

Al apagarse la última vela, se supone que el portal al más allá se abre y entonces los espíritus pueden atravesarlo y los participantes comienzan a experimentar eventos paranormales, ruidos, susurros, pasos, etc.

La explicación lógica sería el ambiente de tensión y miedo que se va creando con cada una de las historias, los participantes después de escuchar todas esas historias se llenan de sugestión y esa es la razón por la cual comienzan a experimentar lo que creen que es actividad paranormal.

Pero no puedo afirmar o negar algo que yo misma no he experimentado, por lo que los invito, si se atreven, a realizar este juego y compartir sus experiencias. 

domingo, 3 de abril de 2016

¡LA NIÑA DE LAS ALMAS!

La claridad de la luna entraba por la ventana, ella estaba oculta entre la oscuridad, nadie sabia que ella estaba ahí, observando, observándote.
Sus ojos negros penetran en la habitación, ella puede sentir tu miedo, y tu su presencia, sabes que alguien te observa, que mira cada insignificante moviendo que hagas, ella esta ahí, esperando que te duermas…
Estaba durmiendo, como todos los días, tranquilamente, sin que nadie me moleste…Hasta que sentí un cosquilleo en las plantas de mis pies, los moví instintivamente, pero algo me los agarro, me sobresalte y abrí los ojos, mire hacia donde estaban y no había nada, solo había sido un mal sueño…
Al otro día, cuando estaba vistiéndome para ir al colegio, mis tobillos y toda la planta de los pies estaban rasguñados y mi cama estaba manchada de sangre, donde mis pies habían estado ¿Qué había pasado? De seguro el día anterior me había lastimado con algo sin darme cuenta, y el sueño fue porque me ardía o algo así…
El día transcurrió tranquilamente, con amigos, amigas, hasta que llego la noche. Me acosté temprano, aunque al otro día era sábado, pero estaba exhausto, me dormí 30 minutos después de que me acosté…
Otra vez sentí ese cosquilleo, no me moví, era extraño. Estaba despierto…no era un sueño, algo o alguien estaba acariciando mis pies… Eran caricias que hacían arder las plantas.
Sentí una respiración suave, luego el peso de alguien. Me levante alterado, me faltaba el aire ¿Qué había en mi habitación? ¿Qué era aquello que estaba sentada en mis extremidades inferiores?
Encendí la computadora, entre al Google y en algunos portales de internet describían situaciones similares a las mías, pero no decían como pararlo, solo que estaban aterrados; Otros, que conocían personas que decían que les sucedía eso…y que habían muerto.
“¿IBA A MORIR? No, no podía morir, todavía tenía una vida por delante, esto no podía estar sucediéndome a mi” pensé, pero si, eso me estaba sucediendo, aunque lo negara, aunque hiciera de todo, eso era real.
Tenía un plan, en la noche que seguía no iba a dormir, solo iba a fingir que dormía… iba a averiguar que era aquella cosa que estaba en mi cuarto por las noches.
Llego la hora de acostarse, yo estaba preparado, listo para ver que sucedía en esa habitación.
El miedo me corrompía el cuerpo, pero tenia que hacerlo, nadie me creería si les contaba de lo sucedido, creerían que estaría loco, o que estaba esquizofrénico.
Abrí la cama, me metí bajo las sabanas, cerré los ojos suavemente, calme mi respiración, y me concentre para no dormirme. Pasaron 2 horas y nada ¿Estaba loco, aquello me lo había imaginado? No, algo se movió al otro lado de la habitación…Sentía su presencia, era algo sobrenatural, algo que nunca había sentido, no tenia tanto miedo como había pensado, ya no.
Un susurro paso por mi cabeza diciendo “Ven conmigo, te llevare a un lugar mejor, solo cierra los ojos y no los abras… Nunca mas tendrás que volver a esta vida…Solo entrégame tu alma” la palabra alma quedo rebotando en mi cabeza.
¿Debía darle mi alma? No, esto no puede ser.
Abrí los ojos, parecía que estaban pegados, cuando logre despegar los parpados, la vi, estaba en el rincón más oscuro de mí cuarto, sentada, con las rodillas contra su rostro y rodeadas por las manos. Se escuchaba un leve sonido, al principio solo era un insignificante ruido, pero luego sé convirtió en un llanto.
Era de pelo negro, largo, pálida, con los ojos negros, como la noche, llevaba un vestido largo y blanco, sus labios eran finos y rojos como la sangre. Tenía ojeras negras, sus ojos se ponían blanco cuando subía la miraba para verme
De nuevo escuche una voz en mi mente que decía “Deja este mundo, y ven conmigo, todo será mejor…Solo dame tu alma, entrégala, ya es hora.” Me tape los oídos y empecé a gritar ‘esto es un sueño, todo es mentira, todo es mentira…’. De repente vi el recobijo donde antes había estado aquella niña, no estaba mas, en su lugar había dejado la nada, un espacio por rellenar, mire frenéticamente hacia todos lados ¿Dónde se había metido? Entre la oscuridad estaba aquella niña paranormal.
Escuche un ruido bajo mi cama por unos minutos, hasta que el ruido seso. La cama empezó a temblar, me aferre de las maderas de los costados, el tambaleo era cada vez más fuerte, no podía sostenerme fuerte. Hasta que callo al suelo, la joven, ¿donde estaba?
Agarre las sabanas y me introduje bajo ellas con los ojos cerrados de una manera que hacia doler mis parpados, quería llorar, salir de ese lugar. Pasaron 5 minutos y todo parecía estar calmo, ya no había ninguna entidad allí. Todavía permanecía con los ojos cerrados, temía abrirlos y aparecer en un lugar remotamente familiar y morir ahí. Abrí los ojos y la vi, ella estaba ahí, junto a mi sonriéndome, con esos ojos negros, esa sonrisa demoniaca, estaba bajo las sabanas, mirándome, como si fuera un juguete que desea con todo su ser. Una risa salio de su garganta, la mire fijamente, estaba pálido, casi como ella, mis ojos se llenaron de lagrimas, no podía ser ¿todo acabaría allí mismo? ¿El fin? Temía que la forma que me matara fuera dolorosa y lenta. Extendió su mano y el tacto de su mano contra mi piel hizo erizar mis bellos, estaba helada, era casi como meterse en una bañera llena de hielos. Cerré los ojos, no quería verla, me horrorizaba, su sonrisa, sus ojos, su piel pálida, todo. Sonrío nuevamente pero esta vez levanto sus manos y me agarro del mentón y pronuncio unas palabras “Quiero tu alma.” Negué, no le iba a dar mi alma, era mía, no de ella. La comisura de mis labios hizo una mueca de dolor, estaba apretando mi mentón con fuerza, clavaba sus uñas largas y sucias en mi carne, empezó a salir sangre de mi rostro.
No podía mas con esto, ¿Cómo escaparía de ella? ¿Esto me pasaría todas las noches hasta que le de mi alma? De mis ojos empezó a salir un liquido, supuse que eran lagrimas, cuando baje la vista, era sangre, de mis ojos derramaba sangre, solo pude articular unas palabras “¿Qué me estas haciendo?” Me soltó, estaba todo manchado de sangre, se tapo la cara con las manos y luego se clavo las uñas en su rostro ¿Qué hacia? Empezó a rasguñarse toda la cara con sus garras, hasta el cuello, salía sangre de su cuerpo.
“Estaré aquí hasta que me des tu alma, are tus noches de las peores, are que quieras dejar de vivir.” Susurro en mi oído. ”¿Por qué no me la robas y ya?” dije con la poca voz que tenia. “Es tu alma, tu me la debes dar” Una carcajada ahogada salio de su garganta. Se quedo quieta, sin emitir un solo ruido por unos instantes, su expresión era fría, tenía los ojos cerrados y la comisura de la boca hacían una mueca de desagrado. Trate de salir corriendo, pero no podía, no podía salir de allí, no podía controlar mi cuerpo, estaba…Paralizado. Trate de gritar, pero no salía nada de mi garganta. “¿Asustado?” la voz de la joven resonó dentro de mi cráneo…
Abrió los ojos de repente, pero estos ya no eran negros, eran blancos, no tenían pupilas, esto me aterrorizo, me empecé a desesperar, su rostro se torno cruel y hostil. Una sonrisa enmarcaba su cara.
¿Mis noches serian las peores que nunca habría soñado? No quería tener una vida como aquella, solo quería ser un chico normal.
“Solo tienes que cerrar los ojos y dormir, nunca mas despertaras, no dolerá…” una sonrisa traviesa sonó en mi cabeza, y luego la frase ‘no dolerá’ hizo eco en ella.
Cerré los ojos… Le daría lo que quería, no quería mas sufrimiento, ya no mas. Mi cuerpo callo contra el colchón de la cama, seguía sin su control, pero ya no me importaba, en pocos minutos mi alma seria de ella, ya no habría mañana, no tendría futuro…
Sentía como mi cuerpo se iba relajando. Iba dejando mi cuerpo, hasta que llegue a verlo, yo estaba flotando, y mi cuerpo estaba allí, un joven de 14 años, piel pálida, ojos azules, pelo castaño, acostado en una cama cubierta de sangre.
La expresión de la joven dejo de ser tan hostil, acomodo mi cabello, pero algo parecía extraño, devuelta…devuelta aquella sonrisa, esa sonrisa horrenda, puso sus manos en mi antiguo cuerpo se abalanzo hacia el mostrando sus dientes filosos y empezó a morder y arrancar partes de mi carne.
Trate de detenerla pero no pude, era como un fantasma. ¡ESTABA PRECESIANDO COMO DESTRUÍAN MI CUERPO Y NO PODÍA HACER NADA! Cuando por fin dejo el cuerpo, el rostro estaba deformado, la piel arrancada, mire a la criatura vil que había hecho eso, tenia una expresión de satisfacción y la cara cubierta de sangre, bajo la vista y miro su mano, ella tenia…un corazón, no era cualquier corazón, era el mío. Lo miro fijamente, sonrío levemente, rasgo su vestido, su pecho, era horrendo estaba lleno de cicatrices, puso su mano sobre el y lo abrió con sus garras, una vez abierto depositó mi corazón en su pecho. Sentí como me iba desvaneciendo, como todo iba dejando de tener tanta nítida como antes, todo había acabado…Llegaba mi fin.
Ten cuidado, nunca se sabe cuando puede aparecer.
Pagina donde encontre la historia: https://creepypastas.com/la-nina-de-las-almas-nocturnas.html

¡EL PUENTE DEL CLERIGO!

En 1649, vivió el sacerdote Don Juan de Nava, quien cuidaba a su sobrina Doña Margarita Jáuregui ya en edad núbil.
Don Duarte Zarraza, caballero portugués de buena presencia, conoció a Doña Margarita en una fiesta virreinal y la cortejó hasta hacerse novios. Don Juan investigó la vida de ese caballero y descubrió que tenía una vida disipada, también deudas y se separó de dos mujeres dejando bastardos. Así que le prohibió a su sobrina seguir el noviazgo, pero hizo caso omiso para tener un romance furtivo. Al caballero portugués también le prohibió lo mismo ni acercarse a la casa ni al puente cercano.
Como el sacerdote siempre se opuso al romance, Don Duarte tuvo deseos de matarlo. Una noche Don Duarte fue a casa de su amada para convencerla de escapar a Puebla de los Ángeles donde se casarían, pero repentinamente vio a Don Juan caminando por el puente. Don Duarte, ya iracundo, llegó al puente, discutió y le clavó su puñal al sacerdote en la cabeza, aquel cayó muerto y lo tiró al agua. Don Duarte se ocultó, porque muchos sabían de la oposición del sacerdote, y después se refugió en Veracruz por casi un año.
Pasado ese tiempo, regresó por Doña Margarita y una noche caminó por aquel puente hacia su casa... no se sabe que le sucedió, pero a la mañana siguiente amaneció muerto con mueca de terror y estrangulado por un esqueleto sucio vestido con sotana hecha jirones que tenía clavado en el cráneo el mismo que el le habia clavado al opositor de su amor. Tiempo después debido a esa leyenda, al puente y a la calle que después se formó se le llamó La Calle del Puente del Clérigo, y después se renombró a 7a. y 8a. de Allende.

¡LA HACIENDA MALDITA DE MÉXICO!


La hacienda maldita se ubica en el interior de México donde la leyenda afirma que se halla la entrada al infierno y que el mismo Satanás suele visitarla cada cierto tiempo. Existen dos versiones sobre el tema: una de ellas afirma que se trata de la maldición de una pareja de brujos cuya hija fue ultrajada por el dueño de la hacienda en tanto que la otra es más increíble.
El dueño de la finca trataba muy mal a sus empleados y ni siquiera les pagaba el sueldo por lo que se produjo una revuelta que terminó cuando los trabajadores lincharon al propietario hasta causarle la muerte. Eso creyeron todos hasta que observaron con sorpresa que entre sus pantalones salía una cola gruesa como la del mismo diablo….
Sea cual sea la historia, quien ingresa allí oye ruidos y murmullos infernales así como la tremenda sensación de ser observado y perseguido. En ese sitio también se realizaron rituales satánicos por lo que los vecinos del sector debían custodiar la entrada al cementerio para evitar el robo de cadáveres para la realización de tan macabros ritos.
En la hacienda hay una leyenda en ingles que le da la bienvenida a Lucifer y una estrella de 5 picos, síntoma inequívoco del satanismo realizado en ese sitio.

¡EL CARRO DE LA MUERTE!

Cuenta la leyenda que el carro de la muerte no era popular únicamente en Guatemala, sino en muchos países más. Esta se trataba de un carro que aparecía durante las noches y anunciaba la muerte de alguna persona. También cuentan que se parqueaba frente a las casas y se llevaba al fallecido. A continuación un relato de un encuentro con el carro de la muerte en Guatemala:

 Después de un largo y arduo día de trabajo en el campo, Mario se dirigía a su casa en la ciudad. Ya casi anochecía y caminaba de prisa. Poco antes de llegar a su casa escuchó el sonido de un carruaje muy cerca, lo que era muy normal en aquella época, pero este sonido era diferente, sintió mucho temor. Corrió y decidió esconderse en el parque, detrás de los árboles.



 El sonido del carruaje se escuchaba cada vez más cerca, pero a la vez daba la impresión de que nunca llegaba y la espera se hacía interminable. Sin darse cuenta, Mario pasó la noche en el parque. De repente, despertó por el frío que sintió y recordó lo ocurrido la noche anterior y en ese momento pensó que temerle a un carruaje había sido algo absurdo. Se levantó y fue a su casa. Los días pasaron y Mario no podía olvidar lo ocurrido, así que decidió contárselo a un amigo.

 Al escucharlo el amigo también le compartió lo que contaba la gente al respecto. “Dicen que por las noches se escuchaba a un carruaje ir a toda velocidad y que iba recogiendo a la gente que moría, era conocido como El Carruaje de la Muerte”. Al finalizar el relato añadió: “Posiblemente todo esto es un invento de la gente, no hay que hacer caso”. Mario no se quedó tranquilo y junto con su amigo decidieron esperar esa noche, al carruaje y así confirmar si los rumores eran ciertos.

 Se encontraban en parque bajo la noche fría y solitaria cuando comenzaron a escuchar el sonido de un carruaje. Poco a poco pudieron verlo, cada vez más cerca. Y en efecto, se trataba de un carruaje negro, tirado por caballos negros y con un conductor vestido completamente de negro. Igual que la primera vez, el carruaje tardaba en llegar hasta donde ellos se encontraban.

 Cuando por fin el carruaje estaba frente a ellos, el conductor los observo fijamente y ambos hombres se desmayaron. A la mañana siguiente, despertaron de frío y desde entonces, tanto Mario como su amigo, se esconden donde pueden cada vez que escuchan el sonido de un carruaje, sobre todo por las noches.